Trump no hace daño al sector mueblero mexicano

REDACCIÓN / NOTIMUEBLEQUIPO


Como todos sabemos, el Tratado de Libre Comercio para América del Norte (TLCAN) suscrito entre México, Estados Unidos y Canadá en 1994, está pasando por una fase de incertidumbre ante las declaraciones hechas y políticas  comenzadas a implementar por el nuevo presidente del vecino del norte, Donald Trump.

Apenas a punto de tomar posesión de su cargo, ya amedrentaba con imponer un mega impuesto fronterizo a las empresas automotrices estadounidenses que continuaran fabricando en México y exportando a EE. UU. Producto de ello varias firmas replantearon sus planes de inversión y desarrollo en México, y el pánico se extendió a otros ramos.

Más recientemente, ya como presiente, Trump amenazó con renegociar el TLCAN para que favorezca más a su país añadiendo que de no hacerlo, se saldría del tratado. También, aseveró que si el gobierno mexicano ni quisiera pagar el muro, sería obligado vía un impuesto de al menos 20% sobre todas las exportaciones de nuestro país hacia EE. UU.

En el entendido de estos virtuales panoramas, cabe totalmente preguntarse si el sector mueblero mexicano se vería perjudicado. Y la respuesta sea sorprendente, pues en realidad, fabricantes y mueblerías mexicanas no perderían si el TLCAN se disolviera o si este mega arancel se hiciera efectivo.

Así sería porque, de hecho, las mueblerías y productores muebleros mexicanos no han exportado básicamente ninguna cantidad significativa de mobiliario hacia los Estados Unidos desde que se firmara el TLCAN en 1994, pese a que esto puede hacerse sin pagar aranceles.

En el lado contrario, desde Estados Unidos si se han enviado muebles en grandes cantidades a México, que han llenado durante los últimos 20 años los inventarios de las grandes cadenas, almacenes y tiendas, restándole competitividad a los muebles mexicanos, una de las muchas causas de que el sector nacional se mantenga estancado y contraído.

Y por si fuera poco mencionar, no solo fabricantes estadounidenses de muebles y grandes cadenas de ese país han exportado hacia México enormes volúmenes de mercancía; pues una trampa muy conocida ha sido ejecutada impunemente por empresas chinas y de otros países asiáticos, que han llevado a EE. UU. muebles por piezas y, que al ser ensamblados del otro lado, son llevados México bajo las ventajas fiscales del TLCAN y con un falso sello de “Made in USA”. Dicha práctica comercial desleal no ha sido hasta la fecha siquiera denunciada formalmente ante la Organización Mundial de comercio (OMC).

Pero ahora que el TLCAN parece poder estar a punto de finalizar y que el comercio bilateral entre México y EE. UU. tendrá nuevas reglas, los beneficiados podrían ser realmente los mexicanos y los perjudicados los estadounidenses, hablando de la industria Mueblera, desde luego.

Ya que si las empresas estadounidenses ya no pueden llevar sus muebles a México sin aranceles a México, les tendrán que subir de precio y dejarán de ser tan baratos, oportunidad perfecta para que las empresas mexicanas comiencen a reclamar el mercado que es suyo, y así al mismo tiempo superar en precios lo que en maquila barata permite a las empresas extranjeras fabricantes en México, que son pocas pero si las hay, competir en nuestro país.

Así es que ante el panorama todavía incierto deberían estar felices los muebleros mexicanos y comenzar a pensar en nuevas estrategias comerciales y de mercado, para en cuanto el vecino presidente desahogue su furia contra nuestro país tratando de castigarle comercialmente, por lo menos tenga un “tiro por la culata” en su industria Mueblera, y nosotros un verdadero mexican moment.