La muerte de TTP es una tragedia para los muebleros mexicanos

REDACCIÓN / NOTIMUEBLEQUIPO. 


Los representantes gremiales muebleros negociaron con mucha diplomacia que el país no redujera sus aranceles de importación en la industria, pero este esfuerzo ya no servirá de nada.


Desde que en enero de este año el nuevo presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la salida de su país del llamado Tratado de Comercio del Pacífico (TTP, por sus siglas en inglés), las especulaciones respecto al rumbo comercial del mundo se han disparado y desde luego, los países firmantes del convenio han reflexionado acerca de las alternativas y vías que tomarán.

Siendo un tratado firmado por 12 países cuyas economías representan en su conjunto el 40% de la economía mundial y un tercio del comercio global, era el acuerdo más ambicioso en su tipo de la historia humana; su abandono por parte de EE. UU. (sin el cual era imposible concretar el TTP) representó una tragedia para muchos, comenzando por el hecho de que para lograrse requirió de 7 años de pláticas y negociaciones entre los representantes de los países suscriptores.

En cuanto al sector mueblero, los países del TTP representan el 28.3% del comercio total de muebles en el mundo. Y cabe mencionar que México habría sido un ganador en materia de esta industria con el acuerdo, pues año con año desde el 2009 y hasta el 2015 sus exportaciones a los países miembros se habían incrementado un promedio de 142 millones de dólares por año.

Con el TTP, México hubiera logrado facilitar sus exportaciones muebleras a los 12 países miembros del TTP al lograr con la mayoría una reducción arancelaria considerable, en especial en los 5 con que más intercambio existe, que son Japón,  Chile, Singapur y Estados Unidos (que acordaron la supresión del 100% de los gravámenes fronterizos a muebles) y Canadá (que suspendería hasta el 78% de los aranceles de forma inmediata).

Todos los firmantes del acuerdo canalizaron a México entre 2007 y 2015 77.5 millones de dólares en inversiones hacia  su industria del mueble. Y tan solo en el 2015 México exportó mil 950 millones de dólares a los países del TTP (siendo EE. UU. el principal receptor de la inversión con el 86%), una balanza comercial positiva tomando en cuenta que sus importaciones desde los países del acuerdo sumaron mil 282 millones de billetes verdes.

Con el TTP los firmantes hubiesen comenzado a recibir aún más exportaciones de los muebleros mexicanos para no solo  aumentar sino mantener  la balanza comercial positiva, pero hay un detalle; México no comenzaría a recibir más mercancía, pues sus importaciones se mantendrían con impuestos especiales, ya que, quien sabe con cuanto esfuerzo y diplomacia exhaustiva, México negoció que sus aranceles en el sector se mantuvieran en un 84.4% durante 10 años a partir de que entrase en vigor el TTP.

Lo anterior fue claramente impulsado para dar oportunidad competitiva a los fabricantes mexicanos, situación que desde hace años se había suplicado atender. Solo el 15.6% de las importaciones mexicanas de muebles se liberarían de aranceles, mientras las importaciones de los 5 principales países receptores de muebles mexicanos, habrían eliminado sus impuestos casi en su totalidad.

Por eso el que se haya disuelto el TPP y finalmente nunca vaya a entrar en vigor, representa una tragedia segura para el sector mueblero de México, mismo que a través de sus propios esfuerzos independientes, tendrá que buscar soluciones y acuerdos para mejorar la balanza comercial en su favor. Tanta diplomacia y esfuerzo diplomático se tiraron a la basura, además dejándole el terreno libre a China para depredar el mercado.